Humo Descendente
Madera tallada (lígneo) · 2012
27,8 x 15,2 x 29 cm
El acabado realza la veta y la profundidad cromática de la madera, mientras que los cambios de dirección del corte generan sombras vivas que prolongan la sensación de movimiento. No hay un frente único: la obra invita a girar a su alrededor, a “bailar” con el ritmo del material y descubrir nuevas relaciones entre las dos masas que la componen.
Más que representar, la escultura propone una experiencia: una energía contenida que, como el fuego, atrae y transforma. El objetivo del artista es transmitir una emoción excepcional y trascendental, donde cada mirada encuentre un matiz distinto y cada vuelta alrededor desvele otra fase del mismo impulso.